14. Eres hombre muerto, irlandés.

J. Paulorena

—¿A dónde vas, princesa?

Elisabeth ni se molestó en responder al irlandés, siguió andando a buen paso.

—Entonces, no te importa que te acompañe.

—A donde voy no es un sitio seguro para ti.

El hombre soltó una risa.

—Ningún lugar es un sitio seguro. Es más, eres tan valiosa que voy a acompañarte para que no te pase nada. Considérame tu protector —sacó pecho y apretó los puños para marcar músculos, pero ella ni le miraba—. ¿Sabes que todavía no me has dicho tu nombre?

—Sí, lo sé.

—Elisabeth —dijo Cormac.

Ella estuvo a punto de dar un paso en falso. Su nombre había vibrado en la boca del hombre llegando hasta ella por oídos y entrañas, pero también a través de sus partes íntimas. Un leve toque de placer que despertó sensaciones desconocidas.

—Muy bien —le respondió con fingida indiferencia—. Has preguntado por mí y descubierto mi nombre.

—Sí, igual que tú hiciste conmigo.

Ella sonrió de medio lado, había ironía en aquel gesto. El irlandés supo que había errado en su deducción, ella no había preguntado por él. Entonces, ¿cómo le conocía?

—Ahora que sabes cómo me llamo —le dijo ella antes de que siguiera hablando—, ¿qué vas a hacer con mi nombre?

Él frunció el ceño con perplejidad.

—No te entiendo.

Ella suspiró.

—Lo sé. Pero ya que has sido tan estúpido de seguirme, quiero que estés callado.

—¿Qué? —él no apartaba la vista de ella aunque su rostro dejaba ver que cada vez estaba más confundido, que no era la conversación que había planeado en su cabeza, que aquella muchacha le desconcertaba—. ¿Por qué tengo que callarme?

—Porque me has seguido sin mirar dónde íbamos. Porque te has metido en un lío y tu única posibilidad de salir de aquí con vida es manteniendo la boca cerrada. ¿Me has entendido?

Entonces sí que miró a los lados. Estaban en un callejón de la zona judía, caminaban hacia una puerta trasera custodiada por dos tipos enormes armados con barras de hierro. De entre las sombras, judíos armados con cadenas y filos salían a sus espaldas cortando toda retirada.

El irlandés supo que era hombre muerto.

—Eres hombre muerto, irlandés.

—No seré el único, cabrones. Princesa, detrás de mí.

Elisabeth le miró altiva.

—¿Qué te he dicho?

Cormac cerró la boca, apretó los puños y aguantó los insultos. Los judíos avanzaban detrás, los dos de la puerta prepararon sus barras cuando se detuvieron frente a ellos. Elisabeth dijo algo en yiddish, Cormac se giró a ella con los ojos como platos.

Uno de los que custodiaban la entrada abrió la puerta y llamó a alguien. Un viejo rabino asomó la cabeza, su mirada fría e implacable cayó sobre el irlandés, pero cambió a alivio al ver a Elisabeth.

Se saludaron en su idioma, hubo preguntas y respuestas. El viejo hablaba y señaló a Cormac con la cabeza, Elisabeth respondió y todos los judíos soltaron una carcajada.

—¿De qué estáis hablando? —le susurró.

—Me han preguntado quién eres y qué haces aquí. Les he respondido que te crees mi protector.        

—Pues yo no le veo la gracia.

—Porque eres un ignorante, irlandés —le escupió el rabino—. ¿Te molesta este tipo? —se volvió hacia ella—. ¿Quieres que nos libremos de él?

Elisabeth miró de arriba abajo a Cormac. De la respuesta dependía su vida, y él lo sabía.

—No, en realidad no me molesta. Y con él cerca, el resto de irlandeses me dejan en paz.

El rabino asintió.

—Hay sabiduría en tus palabras. Y tú, escoria irlandesa, vete junto a aquella pared y no jodas —el viejo le abrió la puerta a Elisabeth—. Mi señora.

Con la puerta abierta, Cormac vio el interior de una vieja habitación. Había gente alrededor de una cama, en ella un niño agonizaba. Todos se apartaron para dejar pasar a la muchacha, que se arrodilló, cogió la mano del moribundo y la puerta se cerró.

Gracias por comentar.

13 Responses to “14. Eres hombre muerto, irlandés.”

  1. Helena 10 mayo 2020 at 18:54 Permalink

    Salvación a pares o muerte doble.

    • J. Paulorena 10 mayo 2020 at 19:23 Permalink

      A ella la respetan, él sólo es un irlandés muerto de hambre.

  2. Santi sardon 10 mayo 2020 at 19:29 Permalink

    Ambientación total. Me ha recordado a “peaky blinders”. Genial

    • J. Paulorena 10 mayo 2020 at 20:23 Permalink

      Gracias, Santi.

      • J. Paulorena 10 mayo 2020 at 20:30 Permalink

        Yo tiraría más por Gangs of New York, que también está ambientada en Five Points (aunque sólo he visto escenas).

  3. Harkonen 10 mayo 2020 at 21:44 Permalink

    Esta parece la Jessica Fletcher, donde va la casca alguien……… 🙂 Buena presentación de la Mafia judía, esto parece La Kosher Nostra. A continuación os pongo unos datos que os pueden gustan sobre la mafia Judía………….

    Kosher Nostra
    Es el nombre genérico utilizado para designar a la mafia judía en Estados Unidos y que surgió en el siglo XIX en New York.
    También se le conoce como: Judía Mob, Judía Mafia, Kosher Mafia, Kosher Nostra o Under Shtik; Kosher Nostra es el nombre de la mafia italiana en hebreo.
    Los principales líderes en sus orígenes fueron Montt Eastman, Jack Zelig, Vach Lewis, Max Zerbach y compitieron con los mafiosos italianos por controlar los espacios mafiosos en New york; Meyer Lansky fue uno de los jefes más conocidos y apoyó a Lucky Luciano; Paul Kelly´s five point gang, controlaba una parte de Nueva York.
    A fines del S. XIX en Monk Eastman operaba una pandilla judía que competía con pandillas de italianos e irlandeses.
    Al comienzo incursionaron en los sindicatos, transportes y después en contrabando, usura, casinos y apuestas.
    La Pandilla Purpura actua en Detroit y la Mano Negra Yiddish actuó en Nueva York.)

    • J. Paulorena 10 mayo 2020 at 22:03 Permalink

      Gracias por tu aporte histórico, Harkonen. Muy interesante

      • Harkonen 10 mayo 2020 at 22:12 Permalink

        Si se hechas un ojo a los nombres hay fotos en internet de los susodichos

        • J. Paulorena 11 mayo 2020 at 08:12 Permalink

          Sí, Harkonen. Cada paso que he dado he tenido que investigar encontrando sucesos históricos muy interesantes, y nombres que me han llevado a otros nombres.

  4. Nimthor 11 mayo 2020 at 06:48 Permalink

    Muy interesante. Me ha gustado mucho. No sabias a donde te llevaba el capitulo

    • J. Paulorena 11 mayo 2020 at 08:14 Permalink

      Gracias, Nimthor. Hay veces que yo tampoco sé a dónde me quieren llevar los personajes y me sorprenden.

  5. David 11 junio 2020 at 11:37 Permalink

    El irlandés empieza a caerme bien. O tal vez sea que despierta compasión… No le hagas sufrir mucho, ¿vale?

    • J. Paulorena 11 junio 2020 at 16:57 Permalink

      Compasión? Es un tío duro en calles duras y compasión debes tener con quienes se cruzan en su camino. Pero aún así, Cormac mola.

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